Nuestro enfoque

Escuchar y actuar en colaboración

Escuchar a los beneficiarios, considerados verdaderos socios, tanto durante el diseño de los proyectos como durante su implementación, constituye una prioridad absoluta para Coginta. De hecho, al participar en todas las etapas, los socios se apropian más de los proyectos, desarrollados precisamente para satisfacer sus necesidades. Así, a la hora de formular un proyecto, Coginta organiza misiones conjuntas para promover el conocimiento local y tener en cuenta las dimensiones sociológicas, culturales y antropológicas del contexto en el que se implementará el proyecto. Las inversiones para realizar (por ejemplo, sitios para la infraestructura a construir, materiales y equipos entregados, etc.) se identifican conjuntamente con los socios para que realmente satisfagan sus necesidades.

Los módulos de formación también se desarrollan con la participación de socios y, a menudo, son diseñados y dirigidos por formadores nacionales. También se desarrollan de manera concertada actividades de formación o sensibilización para el público en general, en particular con miembros de la sociedad civil, incluidos representantes de autoridades o asociaciones consuetudinarias, jóvenes y mujeres, que contribuyen a desarrollar los mensajes que se deben transmitir. También se organizan misiones conjuntas de seguimiento y actualizaciones periódicas del estado en función de las solicitudes de los socios y del progreso del proyecto, con el fin de abordar, juntos, cualquier limitación o dificultad encontrada.

Basado en un enfoque operativo cercano a las poblaciones.

Durante muchos años, los proyectos de cooperación en materia judicial y de seguridad se concentraron principalmente en la capital, a nivel institucional, la mayoría con un fuerte compromiso con la reforma sistémica y global. Estos proyectos, por útiles que sean, tuvieron poca visibilidad entre las poblaciones cuyo acceso a la justicia y la seguridad diaria no parecían mejorar a pesar del importante apoyo de los socios técnicos y financieros. El enfoque de Coginta pretende ser, en la medida de lo posible, más operativo, con proyectos implementados en zonas de difícil acceso donde las poblaciones tienen un sentimiento de desconexión del Estado, debido a la escasez de servicios básicos, entre ellos la justicia y la seguridad. El desafío reside precisamente en estas zonas, alejadas de los centros de poder, económicamente marginadas y que luchan por cosechar los frutos de las políticas públicas.

Coginta ha optado por actuar de forma localizada mediante la implementación de proyectos de cooperación que favorezcan la acción de las fuerzas de seguridad y del sistema judicial para proporcionar una mayor seguridad a las poblaciones y permitirles desarrollar sus actividades socioeconómicas con total libertad. Este enfoque implica fortalecer las condiciones para el despliegue de las instituciones de seguridad y justicia, asistencia técnica para que puedan profesionalizarse y trabajo de campo con las poblaciones para fortalecer el vínculo entre el Estado y los ciudadanos.

Adoptar un enfoque sensible al conflicto

Al implementar proyectos, nuestros equipos siempre tienen cuidado de no agravar involuntariamente las tensiones comunitarias, sociales o políticas que puedan existir en las áreas de intervención. Por el contrario, todas las actividades realizadas deben permitir fortalecer la cohesión social y la paz. Por lo tanto, para cada proyecto, llevamos a cabo un análisis en profundidad del contexto de la zona de intervención y tenemos en cuenta en la medida de lo posible las necesidades expresadas por los socios, así como los puntos de preocupación. Nuestros proyectos son flexibles en función de la evolución del contexto, gracias en particular a la flexibilidad que permiten los procedimientos que rigen la ejecución de los proyectos, pero también a los perfiles de los miembros de nuestros equipos que saben adaptarse y proponer eventuales medidas correctivas.

Considere la preservación del medio ambiente.
como una auténtica palanca para la cohesión social

Coginta opera en contextos donde las interacciones entre seguridad, desarrollo y medioambiente están estrechamente vinculadas y donde la preservación de los ecosistemas es esencial para el bienestar de las comunidades. Nuestra organización apuesta por integrar plenamente la dimensión ambiental en sus intervenciones porque hoy constituye un requisito fundamental para la sostenibilidad y eficacia de las acciones.

Así, Coginta reconoce que la defensa ambiental puede ser un vector para pacificar las tensiones sociales y de seguridad dentro de las comunidades. En el diseño e implementación de sus proyectos, la organización integra sistemáticamente iniciativas encaminadas a preservar los recursos naturales, fortalecer la resiliencia climática y promover prácticas respetuosas con el medioambiente. Coginta también apoya el establecimiento de mecanismos de gestión participativa de los recursos naturales, como la fauna, la flora, los recursos pesqueros, las tierras agrícolas y las zonas de pastoreo. Esto incluye fortalecer las capacidades locales para la explotación sostenible de los recursos y prevenir conflictos relacionados con su uso.

Siempre que es posible, Coginta utiliza energía renovable para impulsar nuevas infraestructuras, ayudando a reducir la presión sobre los recursos naturales y mitigar los efectos del cambio climático. A la hora de formular nuevos proyectos, Coginta integra criterios medioambientales para garantizar que las intervenciones no dañen el ecosistema local y contribuyan a su preservación.

Actuando por la igualdad de género

Condición esencial para el desarrollo socioeconómico de cualquier país, la igualdad de género constituye la base de la buena gobernanza. Promover esta igualdad requiere abordar las causas estructurales y profundas de las desigualdades existentes, con el objetivo de lograr cambios sistémicos en términos de representación, acceso a recursos y reconocimiento de derechos. La acción de Coginta tiene por tanto como misión garantizar el acceso libre e igualitario a la justicia, la protección contra todas las formas de discriminación y violencia, la eliminación de los obstáculos que dificultan el acceso igualitario de las mujeres a la justicia y la protección física.

Además, Coginta garantiza que los servicios y procedimientos de protección de las víctimas, la asistencia jurídica y las condiciones de detención sean sensibles al género (condiciones de salud, higiene, privacidad y seguridad adaptadas a las necesidades de las mujeres, ya sean víctimas o perpetradoras). El contenido de nuestras actividades de formación es sensible al género e incluye, cuando sea relevante, módulos sobre la prevención y el tratamiento de la violencia sexual y de género. La infraestructura que construimos también tiene en cuenta las necesidades específicas de las mujeres, con espacios separados cuando sea necesario.

Además, Coginta trabaja por una mejor representación de las mujeres en los sectores de seguridad y justicia. Esta subrepresentación en sectores clave afecta a la capacidad de satisfacer las necesidades de las víctimas, la mayoría de las cuales son mujeres, lo que también contribuye a respuestas discriminatorias por motivos de género; respuestas que, por tanto, son ineficaces y que agravan la falta de confianza de la población en las autoridades policiales y judiciales. Por ello, Coginta fomenta y apoya la contratación de personal femenino en las instituciones responsables de la seguridad y la justicia de manera que sean diversas en términos de género para proporcionar un acceso adecuado a la justicia y la protección a mujeres y hombres de acuerdo con sus necesidades específicas.

Garantizar la sostenibilidad fomentando las capacidades locales

Coginta opera con un enfoque en la sostenibilidad. Nuestro enfoque se basa en el principio de que los resultados obtenidos durante los proyectos deben ser a largo plazo y perdurar más allá de su finalización. Para ello, Coginta prioriza sistemáticamente las alianzas con organizaciones ya existentes, evitando la creación de mecanismos ad hoc que tendrían dificultades para consolidarse o serían demasiado costosos de mantener para los socios. En consonancia con este enfoque de sostenibilidad, Coginta también promueve la formación entre pares, especialmente en temas en los que los directivos y/o técnicos de las instituciones beneficiarias ya han recibido formación. Coginta recomienda, siempre que sea posible, la formación de formadores para garantizar la continuidad de la transferencia de habilidades y conocimientos. Al finalizar los proyectos, los módulos de formación se devuelven a los socios y se proporciona a la institución correspondiente una base de datos con los nombres de todo el personal formado por Coginta.

Los módulos así desarrollados por Coginta pueden ser reutilizados por las instituciones competentes y la formación impartida se valora en la gestión de carrera. Además, como parte de la implementación de actividades de sensibilización y prevención, se favorecen los canales tradicionales de comunicación comunitaria, con la participación de representantes de diferentes grupos de interés locales (mujeres, jóvenes, religiosos, comerciantes, etc.) para fortalecer su arraigo e impacto.